Ahora que he alcanzado
la hermosa madurez de
mis años de adulta, pienso
que no sé nada , yo que
creía ser culta.
Con los años se aprende
a valorar cosas que antes
no le dabas importancia ,
pero tienen mucho valor y
mucha constancia.
Constancia y consistencia ,
ese es el valor de la existencia.
Valoras las cosas sencillas,
esas son las que tienen prioridad
en mi vida.
Las cosas que no cuestan dinero ,
a esas son las que me refiero.
La sonrisa de un niño , el buenos dias
de un vecino, el aire que respiro , por
ellas yo vivo.
La tranquilidad de mi espiritu, me dá
serenidad y también la sinceridad, sin
ella todo es vanidad.
Aún en sueños veo mi infancia y es la
voz del pasado ,la que está llamando
 la que llama pues sigo
pensando que ella me ama.
Llegué a mi madurez y me siento feliz
en este cuerpo de mujer .
Autora: Mª Antonia Moyano Oliveros