Tu habitación quedó helada,
desde que yo no estaba.
Me fuí, sí, para buscar a
alguien que me amara.
A tí se te olvidó qué era el
amor, por eso lo busco yó.
Empezaré a calentar mi cama,
porque tú olvidastes darme
amor y sobre todo, calor.
Necesito ternura, aunque
ya no sea la tuya.
Quiero que la pasión fluya.
No soy una piedra de mármol
fría y helada , necesito amor
y darlo con fervor.
Mi sangre es caliente , como
buena sureña, por eso es que mi
corazón sueña.
Ya no hay besos, ni caricias y para
mí, las dos cosas , son precisas.
De tí aprendí lo que mi corazón siente
ahora , pero el aprendiz superó al
maestro, porque en este tema , es
diestro.
Pero si tú me dices que me amas,
yo te dejaria mi cama.
Autora: Mª Antonia Moyano Oliveros