Tengo memoria de la vida.
De los momentos vividos juntas.
Fuistes mi apoyo cuando estuve en las profundidades del hoyo.
Eres la niña de mis ojos, buena aprendiz de madre,
pero superastes a la maestra , !yó, tu madre !.
Tu sonrisa es como el rocio de la mañana y tus ojos
lo iluminan todo .
Le agradezco a la vida por todo lo que me dió y también ,
por lo que me quitó.
Pero sobre todo por haber podido parir a mis hijos , que
los quiero a morir.
Gracias a tí tengo el tesoro más valioso y precioso, mis dos
diamantes , los tengo en mi mente siempre constantes.
Son mis nietos y tu el vigia implacable de ellos, el vigia amante.
Te lo he dicho muchas veces, ahora lo hago aquí , para que
quede para siempre plasmado, !siempre te he amado !.
Autora : Mª Antonia Moyano Oliveros